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Razones Institucionales para pertenecer a la Sociedad Venezolana de Medicina Interna


Dr. Israel Montesdeoca

“La Medicina es tan difícil como la vida, porque ambas deben comprender la existencia total del hombre” I.M.


Introducción:

Existen diferentes y variados factores y eventos que influyen en forma diacrónica en el desarrollo y progreso de una determinada ciencia, esta misma puede estar en relación a la salud del individuo o de la colectividad.
El análisis por lo tanto de esa ciencia de la salud, es determinada por sus características, que a través del tiempo, dieron, como resultado a la medicina, considerada como una derivación de una trayectoria del conocimiento sobre la salud del hombre que va desde lo empírico hasta llegar a los más grandes de todos los conocimientos científicos y tecnológicos de la época contemporánea.
Las instituciones científicas y la academia universitaria en todos los países tuvieron la perspectiva de entender el sentido esencial de la medicina, como una ayuda inexorable para el hombre afectado en su integridad y constituirse en una profesión, que por los adelantos humanísticos, de la ciencia y de la tecnología, se ha organizado para el estudio total del hombre, con 2 componentes fundamentales; como análisis de la alteración orgánica, pero también como ciencia de lo humano y del sufrimiento.

La dimensiones de la Medicina con esas 2 concepciones intrínsecas de la misma; hizo posible el interés de los médicos por profundizar en lo más variados aspectos de ella, la forma omniscientes de sus objetivos y el interés inmenso de ayudar al hombre enfermo y a la colectividad a la que pertenece y como consecuencia emergió el interés por dedicarse solo a algunos de sus facetas debido a la complejidad cada mayor de la profesión.
Desde el siglo XIX, época de oro del desarrollo clínico y científico de la medicina, donde el pináculo del conocimiento se hizo inalcanzable; surge por primera vez la necesidad por parte del médico de asociarse y comprometerse con la responsabilidad del dominio sobre determinadas enfermedades de órganos y sistemas, dando como resultado al reduccionismo médico, constituyéndose en el 1° paso hacia la especialización.

Se consideró como un avance ya que la fragmentación, permitía una mayor posibilidad de ayudar a determinado clase de pacientes.
Surgen así los especialistas, como ejemplo y resultado de los avances de las investigaciones en el campo médico.
Los médicos con esas inquietudes y características y por razones de una inmensa consideración humana como es poseer un sentido gregario y tener objetivos comunes hacen posible, a finales del siglo XIX y comienzos del XX el nacimiento de los cenáculos de las especialidades que reuniendo intereses múltiples como fueron: los conocimientos científicos, los académicos y económicos, se fundan las denominadas Sociedades Científicas por especialidades.( 1)

Rasgos históricos de la primera doctrina de la medicina Interna

El ímpetu del surgimiento de las especialidades médicas en el periodo mencionado y como consecuencia de las específicas sociedades, que tomaron su designación de acuerdo al órgano o sistema enfermo y para la cual se entrenaban los médicos, se produjo un cambio en la concepción fenomenológica de la practica de la medicina, de una acepción mas general en todos los actos médicos, donde el hombre era la motivación mas importante y era lo que la genial gente griega practicaban y proyectaban por muchos siglos hasta llegar a los acontecimientos imponderables de la iniciación de la investigación clínica por Pasteur, Claude Bernard y la aparición de un magnánimo ejemplo clínico como fue la escuela de Neurología clínica fundada por JM Charcot, que represento el más extraordinario simbolismo académico y de estimulo para el crecimiento indetenible de un novedoso reduccionismo y del pensamiento filosófico de la ciencia predominante de la época, como fue el positivismo.

Favorablemente a fínales del siglo XIX, en 1882, aparece por 1ra vez el termino de medicina interna ( innere medizin), con motivo de la realización del 1° Congreso, en Alemania (Weisbaden) de esta especialidad naciente.
Dos grandes médicos internistas, Friedrich Von Frerichs y Ernst Victor Leyden, fueron los promotores de ese glorioso evento. Ellos consideraron como indispensable contraponer una posición científica y humana a la fragmentación de la medicina, que estaba subyugada por una orientación totalmente dirigida a órganos enfermos. Lograron caracterizar los componentes y bases doctrinarias, al considerar los fenómenos clínicos en una unidad del organismo, evitando la divisibilidad del hombre, y que si bien se pueden explicar los cambios ocurridos en el paciente a través de las ciencias básicas, no obstante la doctrina de la especialidad trata de establecer un lazo espiritual a los fines de mantener y cultivar concretamente el infinito concepto de la unidad del organismo propio de la especialidad de la Medicina Interna. ( 2)

La existencia poderosa de las otras especialidades, requería en ese momento de establecer un sentido coherente entre la parte humana de la medicina y los prodigiosos avances científicos de la época; como fueron las altas cúspide de desarrollo de la patología, la microbiología, la fisiopatología, la bioquímica. No se podía perder la perspectiva de la totalidad e indivisibilidad del ser humano y ejercer la actividad clínica a la par de la patología y sus ramas anexas.
No se debe considerar el término “Interna”, como algo referente a lo visceral, era que cualquier patología o enfermedad está influenciada por factores internos o externos, sean ellos genéticos, ambientales, psicológicos, humanos o dermatológicos; todos ellos hacen que el organismo reaccione “internamente”. No se escapa de esta concepción el amplio espectro de las manifestaciones de los cambios sociales del hombre que padece un sufrimiento propio de la totalidad y que el nuevo médico internista conozca que la única manera de interpretar y entender las multidimensionales quejas del hombre es a través de un microcosmo interno, pero imposible de separarlo del macrocosmo externo.

Como resultado del análisis anterior la denominación de la especialidad como Medicina Interna, contiene dos significados profundos: conceptual y doctrinario que llevan indefectiblemente tanto a una concepción holística y esencialmente humana.
La designación con el nombre de Medicina Interna se extendió por las escuelas Médicas de Europa, pero se continuo usando los términos de patología interna en Francia y Medicina Clínica de España.
La definitiva consolidación de la especialidad como numen de la integralidad ocurre un hecho de excelencia, cuando emerge una figura estelar y excepcional de la Medicina Interna y en particular como lo fue Willians Osler, egregio adalid de la medicina del hombre enfermo como totalidad Con su pensamiento supo sabiamente pregonar, enseñar y aplicar todas las premisas de la escuela griega y expresaba que la medicina moderna era el producto del intelecto de ese genial cenáculo, creando una ciencia positiva y racional. Osler decía en sus pensamientos que lo mas pergeñado e inconmensurable para el médico en su entrenamiento era el “conocimiento del hombre” con un alto contenido de humildad. (3)

En resumen, 3 fueron los periodos donde la medicina interna tuvo sus prodigiosas y eternas raíces.

1) La escuela griega que transformo la medicina empírica-mitológica, en una autentica ciencia clínica.
2) La escuela alemana, que al introducir el término de Medicina Interna, provocaba una transformación y leyenda en la práctica de la medicina al considerar la totalidad del hombre enfermo.
3) La escuela y doctrina medica casi universal, creada por el genio para crear el simbolismo de la integralidad a través del conocimiento del hombre, como lo fue Williams Osler.

Orígenes de los Principios de la Medicina Interna en Venezuela

Durante casi todo el siglo XIX en el país no hubo ninguna referencia de la especialidad como fue concebida por la escuela Alemana. En 1827, con la fundación de la Facultad de Medicina por José María Vargas, se mencionaba el término de patología interna (Carlos Arvelo publica libro con esta terminología). En 1888 al 1891 ocurre un hecho transcendental para la Medicina Nacional y fue la fundación y apertura del Hospital Vargas de Caracas, construcción simbólica para la Medicina venezolana por ser el comienzo de una etapa gloriosa e ínclita y con un significado de excepción por los hechos médicos que sucedieron en los años siguientes. ( 4)
En 1895 se funda la Catedra de Clínica Médica y con dicha ocasión Santos Aníbal Dominici, dicta la lección inaugural, que cuando es leída en el presente, se percibe que ya para la época y por evidencia de ese documento, se pregonaba la necesidad de considerar al enfermo como un todo. En la misma era y en la mitad siglo XX ,Risquez, Razetti se referían ya a la Medicina Interna como especialidad, aunque predominaba la concepción de considerar a la Clínica Médica, como la especialidad para distinguirla de la parte quirúrgica. ( 5)
La razón ineludible por la cual todo los médicos de la época y aquellos que se formaban en el Hospital Vargas, no mencionaban el término de medicina interna, era por recibir la influencia de la medicina europea y traían de esas latitudes la idea de la clínica médica, pero indubitadamente poseían la misma doctrina de la Medicina Interna.
El primer gran paso que se da en el país, para llegar al conocimiento de lo que es la Medicina Interna sucede en 1949-50, cuando Leopoldo García Maldonado que fungía de director de hospitales del M.S.A.S, trajo por contrato al Internista alemán Henrich Berning, quien ingresa al Hospital Central de Valencia, recién inaugurado y lo acompaña en sus iniciales labores el Dr. Adolfo Starosta, poco conocido por los internistas venezolanos, pero considerado por quienes lo conocimos, como unos de los paladines y más destacado en la práctica de la especialidad. ( 6)
Con la llegada de otros médicos Internistas formados en Norteamérica y con la influencia osleriana, confluyeron varios factores para que en forma progresiva la idea, concepto y doctrina de la M.I fuese cada vez más aceptada proporcionando así más consolidación a la especialidad y la siembra de la semilla de lo que sería ella en el futuro para toda la comunidad médica venezolana.

Resultado de un movimiento transformador hacia la Especialidad de Medicina Interna

Entre 1950 al 1956 surge un movimiento médico en favor del desarrollo de una especialidad que tenía facetas y características diferentes a la Clínica Médica, si era verdad que esta se acercaba en sus principios a la Medicina Interna, pero esta última respondía y representaba el resumen histórico de un legado, de las escuelas griegas, alemanas y norteamericanas, que la impregnaba de unas serie de características clínicas y humanas prefulgentes, inmarcesibles, que la llevaban epistemológicamente a la concepción de la especialidad de la integralidad y del análisis profundo del hombre enfermo y su sufrimiento.
Ese movimiento tiene su núcleo y sede en el Hospital Vargas, institución matriz de los más grandes avances de la medicina moderna venezolana.
En el año 1956, una pléyade de hombres profesionales de distintas especialidades sobresalientes y liderados por 4 figuras estelares de
La medicina venezolana, como fueron José Ignacio Baldo, Henrique Benaim Pinto, Augusto León y Otto Lima Gómez. Ellos tuvieron la gran capacidad para lograr aglutinar las inquietudes de esos colegas de otras especialidades, para comprender las razones históricas, académicas y por supuesto la necesidad nacional de reunir en un cenáculo científico y humanístico, y lograr el mayor beneficio del enfermo y de la colectividad.( 7)

Ese objetivo gregario, se cumple cuando 90 médicos internistas y de otras especialidades dan el gran paso el 18 de abril de 1956, de fundar la Sociedad Venezolana de Medicina Interna y constituirse inexorablemente en la proyección inconmensurable de una nueva forma de la práctica de la medicina. (8)
Toda la grandiosa y gloriosa historia de la SVMI, la ubican por sus logros en la excelencia como una las mas excelsas e importantes sociedades científicas del país.
Los objetivos a lograr por su doctrina y de mejorar la atención médica en latitud nacional, no hubiera sido posible, si no es por el nuevo esfuerzo de los destacados médicos mencionados anteriormente quienes concibieron, la necesidad nacional de formar nuevos internistas. En este empeño la figura de J.I Baldó fue insoslayable, fulgurante y esencial, quien consideraba al médico Internista el factor fundamental para transformar los departamentos médicos en los Hospitales del país, que adolecían de grandes males científicos y administrativos de sus departamentos y así se iniciaron los post-grados de M.I. Favorable y coincidencialmente en mayo de 1956, se abre el Hospital Universitario de Caracas, sede de grandes avances de la medicina venezolana y con el conjunto de las instalaciones del Hospital Vargas se inician los cursos de post-grado en el año 1959.

Los resultados fueron y son de una consistencia extraordinaria. Se fundaron y abrieron cursos de post-grado en casi todos los Hospitales Universitarios del país y con una extensión actual en instituciones no Universitarias. La gran pléyade de Internistas formados, a través de más de 30 cursos, son reconocidos como figuras esenciales para todas las instituciones de salud y han dejado una huella indeleble, académica, científica , humanística, ética; reconocida no solo por la comunidad médica, sino esencialmente por la colectividad; pero pregonando siempre sus principios doctrinarios, que han incrementado el prestigio de la especialidad y que la SVMI, se ha tomado la responsabilidad a través de las excelentes y progresistas gestiones de los diferentes Juntas Directivas y de sus 16 capítulos actuales. El internista no puede separarse en su definición de la que puede aplicarse a la especialidad. El pensamiento pináculo de su acción es acercarse al paciente con altruismo, humildad y compasión. (9)

Progresos y Vigencia de la Doctrina de la M.I.

Por el artículo 2 de los estatutos, son extensamente conocidos los principios doctrinarios, sin embargo el contenido de ellos deben ser permanentemente recordados. El médico Internista debe estudiar con profundidad el sufrimiento, la atención médica debe ser de alta calidad, prepararse en prevención, su práctica debe estar signada por el altruismo y la humildad, recordar que el paciente debe ser analizado como un todo y que las sumas de las partes, no es igual a la totalidad, que el hombre y la enfermedad son indivisibles y por lo tanto la visión holística, solo se logra por una óptima relación médico-paciente, debe mantener una visión y acción de la especialidad de por vida, debe mantener los preceptos del profesionalismo como son. El conocimiento, la ética, su preparación y su altruismo hacia el individuo y la colectividad. ( 10)

La M.I, contemporánea tiene fuerza doctrinaria y académica sustentada por pensamientos modernos por profesores como Carlos Moros Ghersi, Hernan Wuani, Ramón Castro, Eddie Kaswan y tantos internistas de anteriores y nuevas generaciones que le han dado a la M.I el prestigio de ser una de las especialidades más importantes en la atención médica en todas sus versiones.

El pensamiento del gran maestro H. Benaim Pinto ( 7, 11) sigue vigente y es un modelo imperecedero, es un guía de la excelencia en nuestra diaria práctica.
Un ideario de diaria aplicación y que puede ser de por vida, nos provee para recordar la esencia del internista y poder decir que cumplimos con la competencias exigida por la especialidad. Recordar que la ciencia es importante cuando Marie Curie decía “En ciencia nosotros estamos más interesados en las cosas, no en las personas” en cambio los internistas decimos “EN MEDICINA, NOSOTROS ESTAMOS MAS INTERESADOS EN LAS PERSONAS Y NO EN LAS COSAS”. Esto diferencia la ciencia y la medicina
Las dimensiones totales de la M.I se confunde con las de su ejecutor: el internista y deben tener un trasfondo filosófico. ( 7)

Razones y Beneficios al ser Miembro de la SVMI

El hacer conocer todas las premisas anteriores, nos permite establecer como nueva iniciativa enumerar y analizar en forma sintética, cuales son los beneficios que obtiene un médico internista al incorporarse como miembro de la sociedad, ya que ellas son el resultado de las distintas gestiones de las Juntas directivas y de los capítulos, haremos mención de los más importantes.

Se hace a continuación una selecta consideraciones sobre como la SVMI, apoya en forma amplia a todos sus miembros, con la única meta de hacerlos poseer cada vez más competencia y constituirse en un genuino representante de la SVMI en sus amplias actividades y gestiones.
Todos los antecedentes históricos mencionados dan una completa interpretación de cómo fueron los orígenes y raíces y evolución de esta sociedad y cuyos resultados a través de sus objetivos y misiones han podido transformarla en una sociedad con gran responsabilidad para formación permanente de sus miembros y que por conclusión origina las razones institucionales que estimulan cada vez más pertenecer orgullosamente a ella.
Esas razones tienen por sedimentación académica un gran aspecto, como son las estelares cualidades del Internista y que merecen ser mencionadas como frutos intemporales de su ético ejercicio y que hacen que la SVMI, se responsabilice en cumplirlas. ( 12) . Ellas son:

-Los miembros obtienen un óptimo apoyo y respaldo científico y académico en sus actividades.
-Se le proporciona un mejor desarrollo personal en la práctica de la especialidad al obtener actualizaciones en sus aspectos integrales
-Se estimula a lograr optimización del profesionalismo, al poder conjugar lo científico, el conocimiento, lo ético y la proyección a la comunidad.
-Tener grandes posibilidades de participar como expositor en las diferentes actividades como son las jornadas, congresos y tener la oportunidad de socializar con colegas amigos y hacer posible intercambios de ideas y opiniones
-Recibir información electrónica o impresa a través de las publicaciones: de la revista de la sociedad, boletines, publicaciones anuales consensos con otras sub especialidades.
-Participación en los programas de gestión de la sociedad al poder ser miembros de juntas directivas.
-Poder pertenecer a un fondo de retiro que le hará más fácil y mejorar sus condiciones de jubilación
-Ser seleccionado por la sociedad para realizar pasantías médicas de entrenamiento en el país o una institución extranjera, cuando se cumple con los requisitos establecidos
-Recibir premios, reconocimientos por las actividades Profesionales de la especialidad y de voluntariado.
-Altas posibilidades de pertenecer a otras sociedades científicas de MI como Solami, Sociedad Internacional de MI.
-Incrementar las destrezas y habilidades de sus miembros con pasantías programadas en Institutos médicos nacionales.
-Asesorar a sus miembros en el desarrollo de anteproyectos de investigación clínica.
-Asesorar a sus miembros en relación a la solución de problemas éticos que se le puedan presentar en sus ejercicios de la especialidad.
-Asesorar a sus miembros para instruirlos en la recertificación como una necesidad.

Las fortalezas que tiene la SVMI, hará posible en el futuro y debido a su extensa y progresiva gestión a que surjan nuevos beneficios para sus miembros y para tales circunstancias la SVMI, tiene una tribuna abierta permanente para recibir opiniones que refuercen, lo más selectos objetivos y misiones y llevar a la práctica la excelencia de sus miembros, pero el concurso de estos hacia la sociedad se hará mas portentoso y recordar “que la gran tragedia del humano es cuando ignora el inmenso poder de su esencia para desarrollarse por sí mismo” I.M.; O como expresaba Sartre ”El destino del hombre está dentro de sí mismo”

REFERENCIAS.
1.- Lain Entralgo P. Historia de la medicina. Barcelona. Salvat Editores. 1981
2.- Moros Guersi C. A. Concepción de la fenomenología en el origen del nombre de Medicina Interna, su progresión en el ejercicio actual de la especialidad. Med Intern; 1987; 3(1-2): 3-11
3.- Silverman M E , Murray T , Bryan C S. Philadelphia. The quotable Osler. Acp. 2003
4.- Chacín A L. 100 Años el Hospital Vargas. Historia cronológica y significación nacional. Hospital Vargas Editores, Caracas 1992.
5.- Santos Dominici A. Lección inaugural de la cátedra clínica médica. Gazeta Medica de Caracas 1895; 2(18) 161-165
6.- Historia y doctrina de la Medicina Interna. Ediciones De La SVMI. 2003
7.- Benaim Pinto H. Doctrina de la Medicina Interna. Arch Hosp Vargas. 1967; 9 (1) : 155-170
8.- Montesdeoca I, Leamus A, Kaswan E, Armas P. Historia y biografía documentada de la SVMI. Med Intern 2006; 22 (2): 82-104
9.- Montesdeoca I . La Medicina Interna: Una especialidad de todos los tiempos. Med Intern. 2011; 27(3) :164- 178
10.-SVMI. Estatutos de la SVMI actualizados. Mérida, Octubre 2008.
11.-Benaim Pinto H. Mesa redonda sobre patología funcional. Primeras Jornadas de Medicina Interna. Arch Hosp Vargas. 1967; Ix , 1-2: 89-110
12.- Patiño Torres M J. Medicina Interna Integral (Médico del Adulto) y la especialización 2003; 19 (1): 27-28


Sociedad Venezolana
de Medicina Interna

RIF: J-30117281-7
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